-A +A
Inicio >> Actividad Cientifica >> Evaluación Psiquiátrica del Paciente Candidato a Transplante Hepático

Evaluación Psiquiátrica del Paciente Candidato a Transplante Hepático

INTRODUCCIÓN
Desde que en 1963 se realizó el primer trasplante hepático (THO), se han mejorado espectacularmente los resultados de este procedimiento gracias a importantes innovaciones en la técnica quirúrgica y en el tratamiento inmunosupresor, tal como fue la introducción de la ciclosporina en 1979. El THO constituye el único tratamiento completo disponible para los pacientes con fracaso hepático, que actualmente consigue unas tasas de supervivencia al año de la intervención cercanas al 90%. Su objetivo no es solo prolongar la vida del paciente, sino también mejorar su calidad de vida, como se ha demostrado que acontece en los seis tipos de trasplantes que se realizan actualmente. La intervención del THO ha sido caracterizada como “un esfuerzo prodigioso” en la Conferencia de Consenso para el Trasplante de Hígado en 1983.
El desarrollo actual de la Cirugía del Trasplante de Organos es uno de los mayores logros de las ciencias médico-quirúrgicas en los últimos años del siglo XX, pero también constituye una compleja situación estresante mayor para el candidato y sus familiares. En consecuencia, se han desarrollado diferentes estrategias psicosociales preventivas, diagnósticas y terapéuticas, orientadas a mejorar la eficiencia del programa de trasplantes, es decir, optimizar la atención al enfermo.
La Psiquiatría del Trasplante de Organos es una nueva subespecialidad de la Psiquiatría de Hospital General o Psiquiatría de Interconsulta y Enlace, que participa en la evaluación psicosocial, en la psicoprofilaxis quirúrgica y en el tratamiento de los trastornos mentales que presenta el paciente a lo largo del proceso de trasplante.
Uno de los principales objetivos de la Psiquiatría y de la Psicología Médica es cooperar en el desarrollo de programas interdisciplinarios para poblaciones “diana”, como la que nos ocupa, para la mejora de la calidad asistencial y de la eficiencia del sistema sanitario.
La experiencia del trasplante de un órgano vital es un privilegio único de la modernidad médico-social de los países desarrollados, que difiere de todas las demás condiciones e intervenciones médicas, y ubica al paciente trasplantado en una nueva identidad entre las de sano y de enfermo. Esta peculiar identidad de la persona trasplantada se asocia con la recuperación de los roles del sano, a la vez en un superviviente de una situación terminal, abocado a una muerte próxima cierta si no recibe a tiempo el injerto adecuado, y precisado de un tratamiento médico crónico necesario para no rechazarle, y con importantes efectos secundarios neuropsicológicos. El pronóstico de este tipo de paciente depende de su capacidad de autocuidado, y de la adherencia a las prescripciones médicas. Esta nueva condición médica confirma los postulados básicos de la Medicina Psicosomática, sobre todo el que propone que los estados emocionales y las conductas de las personas influyen en su grado de salud y en los resultados de las intervenciones médicas. La identificación de las vulnerabilidades psicosociales de los pacientes, como sus conductas de riesgo, permite diseñar intervenciones preventivas eficaces, que mejoren la calidad de vida de estos pacientes y la satisfacción de los profesionales sanitarios.

Eventos

L M M J V S D
 
 
 
1
 
2
 
3
 
4
 
5
 
6
 
7
 
8
 
9
 
10
 
11
 
12
 
13
 
14
 
15
 
16
 
17
 
18
 
19
 
20
 
21
 
22
 
23
 
24
 
25
 
26
 
27
 
28
 
29
 
30
 
31